lunes, 12 de diciembre de 2011

el gato que no maulló

Quë al olvido del verso
el tiempo no desanime
y que el ingenio en su reverso
a los imposibles rime
que con implausibles gime,
buscando un orden inverso
comprimiendo lo creado
cae la bomba del Granado.

Es más que ininteligible
y casi siempre brillante
a muchas luces distraible
discutiendo lo factible
en los entresijos pensantes,
buscando algo interesante
encontrando al "go" rara
la vez de darnos la Vara.

Pregunta: "¿quiere una copa?
¿o será una cervecita?
10 chupitos que no copas
no me llamareis nenita"
de esta forma se desquita:
la noche con él se topa
y a goliat vence en cada ardid
el mal llamado David.

Le hace falta un toquecito
un ordago, quizá un gol,
pues cruza el mapa enterito
si a sus cuerdas falta un sol
y su guitarra ronca un folk
mas nunca nada bonito.
24 los años mixtos
de este nuestro amigo Sixto.


J. Martín

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Atlántico

Y... él estaba allí
gigante de las olas
magnas,
batiendo sin un fin
el agua con cabriolas
fatuas,
se fué, y fue hace un año,
a otros eres corriente
manta
mas tengo un frío extraño
si arropan tus corrientes
raras,
y danzan las mareas:
se te antoja la luna
clara,
en la espuma odiseas
y al fin de su fortuna
calas,
acantilado y furia
tallándose a tu costa
hasta
las verdes tierras de Uria
y a sus faldas apostas
playas;
en tierras irlandesas
palmeaban las focas
mansas
y aquí con sidra cesa
el migrar de las ocas
blancas.
Haz resoplar las rocas
alza al horizonte barcos
¡Salta!
roza las nubes locas,
tú, el salvaje charco...
calma...


J.Martín

sábado, 24 de septiembre de 2011

Y vuelta a empezar...

El camino de las palabras
zigzaguea hasta borrarse
y en medio de la tormenta
sin remedio se deshacen.

Un bosque de mediodía
enreda sus pensamientos
las hojas son compañía
de indescifrables lamentos.

El tiempo se nos detiene
jugando sin compasión,
presionándonos las sienes
entre versos de carbón.

Esa simple melodía
sin saber aun la razón
ralentiza nuestra mente
sin previa declaración.

Silvido, monotonía,
onírica sinrazón
arrástrame entre tus manos
hasta que cese el clamor.

Voces contrarias arrullan
la locura del creador
estos demonios no ayudan
la indescriptible labor.

Y el laberinto no acaba
todo vuelve a comenzar
cuando el espejo retrata
lo que nunca debió encontrar...




María Villacañas Blázquez

lunes, 9 de mayo de 2011

Aire

Aire, sin más condiciones,
flujo de respiración
que da vida a mis pulmones...
Solo aire tras la voz.

La luz cae entre los dedos,
se desvanece lo sólido
se deshace como un vólido
que acelera ya sin miedo
cuando queda un ruido quedo
a la luz de las razones
y ostracismo en los rincones:
no hay ocultos avisperos
pues solo encuentras sin peros
aire, sin más condiciones

ante un vacío aliento,
tras fonaciones básicas
la problemática clásica
sacude ese momento
tal vorágine de viento
que poniéndonse en acción
corta tu sudoración:
sobran plumas, faltan huevos
para así incubar un nuevo
flujo de respiración.

Aire, claman las ventanas,
los conductos desesperan,
se deshacen las vidrieras
y elevando las persianas
las corrientes se afanan,
lo buscan sin dilaciones
los asomados balcones,
aire, libera y atrapa
la fragancia que se escapa
que da vida a mis pulmones

con los párpados cerrados,
sintiendo que va a espirar
todo, tal brisa de mar,
y tal arenal mojado
en tu piel está grabado
tras un lamento precoz,
entra y sale un soplo atroz
que las palabras de arena
derrumba y entonces queda
solo aire tras la voz.


El suspiro del que calla
solo es aire, mas se explaya,
aire sin más condiciones,
flujo de respiración
que da vida a los pulmones,
solo aire tras la voz.






J.Martín

miércoles, 4 de mayo de 2011

Incondicional

La amistad descrita
en una mirada
que cruza las fronteras
de las pupilas dilatadas.
Abiertas en un anochecer,
en la oscuridad de un hotel
donde cuatro amigas hablan
de cuentos que se quedarán en él.
Sentirse acogido,
querido
amado y mimado
¡y qué mas da si no rima!
si la belleza está
en los ojos del que mira
Del que identifica en estas líneas
abrazos de amistad.
Abrazos cuando más los necesitas...
Y ahí están...
para llenarse contigo
de amor y de alegría
de suspiros y rimas,
de sonrisas...
Gracias... amistad...

Delia Paniagua Cidade

domingo, 10 de abril de 2011

Colaboración

Aquí tenemos una colaboración de un amigo: Daniel Gómez
Gracias Nani!

Enhorabuena. El tercero de la veintena
con la experiencia de uno de larga treintena
y el espíritu de la quincena,
con tanta energía capaz de desactivar las sirenas,
eso significa dejar atrás la cuarentena,
después de un año malo, me libere de las cadenas,
tras pensarlo mucho en una injusta condena,
ya no merecían mas la pena rayadas sin futuro.
Me propuse ser más maduro, mas seguro
y valiente, mirando fijamente a mi muro,
fui quitando recuerdos, uno a uno.
Destruyendo el collage de momentos favoritos,
o más bien el retablo de un santuario bendito,
dejó de sonar ya la canción de clavelitos,
ahora solo me acompañan vasitos vacios de chupitos.

Y no te obceques en solo llenar la cartera,
total todos acabaremos siendo calaveras,
por que ya lo dije hace tiempo,
solo me importa las risas verdaderas y almizcleras,
sonrisas sin prisas, y tirar palante, olvidando las divisas,
pensando en silencio, siempre, como en misa,
pero con precaucion, atento, por donde pisas,
por lo que pisas o a quien pisas,
no vayan a ser provocadas por falsas pesquisas,
si no estás seguro, por si acaso tu si eso antes avisa,
o puede que todo caiga y ceda como una vieja cornisa.

¡¡Y ya son las 6 de la mañana!! y estoy despierto, y sereno ¡
coño! que extraño... ¿he sobrevivido al veneno?
¿o es que me he vuelto un chico bueno?
Si, Delia, ya se que se lo dijo la vaca al heno,
Para mi algo bueno hubiese sido tener un bidón de queroseno,
teniendo atado al cuerpo cartuchos de trinitrotolueno,
conduciendo en dirección contraria en un todoterreno.
Pero lo piensas fríamente y dices ¡Qué más da!
Ya no estoy triste, ni me acompaña mi mamá,
y ni le rezo a Dios, Yavhé, Jehova u Alá,
todos sabéis lo que opino: ¡bakalá! ¿o no?
¿por que siempre tendré que llevar la razón?.
Y he dado con una de las preguntas del millón,
por este cumpleaños lo que quiero es un fuerte achuchón
celebrarlo con vosotros provocando una aglomeración.


Daniel Gómez

lunes, 4 de abril de 2011

Versos en lengua animal 2

Sientes en tu estómago batir de mariposas
el zumbido de las avispas en los oídos
y arriba ves la losa
con su peso temido,
el pavo real se retira y corta sus plumas
las clava en el suelo haciendo un fuerte, escondiéndose
para que allí asuma
su debilidad perdiéndose...
¿Quizá hace mejor el caracol con su escapada
al asfalto, huyendo del barro por la humedad
y pasa despistada
que lo vayan a atropeyar?
No, ni avestruces, ni serpientes acorraladas,
tampoco bueyes castrados, ni lobos hambrientos...
eso no vale nada,
eso es perder aliento,
dejar de hacer tanto el mono ya, hay que admitir,
y ser ratas que miran a uno y otro lado
antes de haber actuado
y del laberinto salir.


J.Martín

sábado, 2 de abril de 2011

Pañuelo Rojo al viento

Cientos de secretos esconde tu mirada
danzando en el vaivén de tus silencios
olas de misterio que ensanchan los espacios
en eterno e inconcluso movimiento,
argentados, afilados como espadas
te separan del color y de los cuentos...
te separan de tu niñez olvidada.

En el centro de tus ojos animales
se adivina un duendecillo azul oscuro
que guarda misterios inexplicables
anhelos que aun permanecen ocultos.

Tus ideas en acordes se adivinan
pensamientos enredados para adultos
seduciendo incluso al viento entre tumultos
guiados por el mar en versos culminan.

Elegiste abrir los ojos y las alas
elegiste alzar la vista y volar lejos
te embarcaste en travesía sin escalas
enfrentándose desnuda a los espejos.
Las estrellas convertiste en aliadas
con un pacto sin excusas inventadas
ellas guían tu canción hoy y mañana
ellas muestran tu destino, tan calladas.

Al olvido enviaste los cristales
de tu antigua indiferencia ya hecha añicos
contemplaste en la distancia algunos mitos
y llenando de tinta los canales
te enredaste en pensamientos infinitos.
Pensamientos literales y manchados
de una tierna madurez poco entrenada.
Emociones que de pronto son saladas
chocolate: ahora dulce y ahora amargo,
pero tuyas de tus manos escapadas.

María Villacañas Blázquez

lunes, 28 de marzo de 2011

Embarcada hacia la madurez

Embarcada hacia la madurez

viendo pasar de largo mi destino

¿qué es mi sino, si no algo prohibido?

que con su movimiento

abre mis ojos esta vez

al estrés del viento.

No acepto el rumbo del barco

es sólo una excusa barata

que hace crecer la mata

de la pereza del viaje

atravesando las estrellas en arco

y me hacen pagar peaje.

Y en mi pañuelo la tirantez,

el temor a lo temido,

el placer de lo vivido,

y no escarmiento.

Hay una mancha de escasez

en mi acuartelamiento.

La indiferencia en un charco,

una idea convertida en errata,

la manipulación de una gata,

que inhibe el aprendizaje,

de la ambigüedad del marco

que creó el coraje.

El coraje de la estupidez

de no aceptar el tiempo felino

que siete vidas ha vivido

y ya mira sin desaliento,

sus emociones son placidez.

Cosa que yo intento

pero con mis silencios me desmarco

de la canción de la cabalgata

con el aroma de su corbata

dejando oculto lo interesante, camuflaje...

de la infancia que aparco

y me lanzo sin maquillaje.


Delia Paniagua Cidade

Una canción para Rosaura

Llegaste hasta aquí
desde el sur pa' buscar
cosas que descubrir
tú querías venir a enseñarme a bailar,
muchacha muy chachachá
muchacha muy chachachá...

Soplará el viento de las montañas
y de entre sus entrañas
nacerá una flor
pues es cierto,no hay más bella rosa
ni tampoco espinosa:
delirios de amor.

Las doce menos diez
Rosaura se marchó
no están sus frios pies
que me digan joder apaga el ventilador,
y así se marchó el calor,
y así se marcha el calor...

y pasaron los días bailando
y a la vez tropezando
con nuestra ilusión,
pues es cierto, todo se acaba
y eso no lo auguraba
mi alegre canción.

quisiera maldecir
pero hoy no tengo voz
¿Cuándo entonces yo vi
en la estantería esa foto de los dos?
cuando tú sabías reir,
cuando aún sabías reir...

Se apagó el viento de las montañas
y de entre sus entrañas
no nace una flor,
pues es cierto, no hay más bella rosa
ni tampoco espinosa:
delirios de amor...
Y pasaron los días bailando
y a la vez tropezando
con nuestra ilusión,
pues es cierto, todo se acaba
y eso ya lo auguraba
mi triste canción.


J.Martín

domingo, 20 de marzo de 2011

Soneto de cumpleaños

Seis de la tarde y todos en sus casas.
Tres plumas a un tiempo alzan el vuelo,
desaparece la nieve del suelo
y la tinta mancha tres hojas rasas,

pintado una flor con rimas escasas
mientras la chica del azul del cielo
se acuerda de nosotros con recelo
pues su cumpleaños ya está en las brasas.

Las teclas propulsadas por maullidos
reinician la conexion oxidada
y cuentan amistad y no cumplidos.

Cuentan cuanta poesía guardada
hallan en sus labios esculpidos
esperando que sea pronunciada



José Luis Martín
María Villacañas
Delia Paniagua

jueves, 24 de febrero de 2011

África se desangra...

  • Palabras vacías
  • papeles en blanco
  • la muerte mecía
  • el doloroso llanto
  • de una nación vacía.
  • Seca de lágrimas y miedo
  • enferma de libertad
  • enferma de risa, de anhelo
  • sedienta de dignidad.
  • Llena de rabia y de fuego
  • puesta en pie para luchar
  • alzando al aire su ruego:
  • quieren ser libres y amar.
  • El sentido común está ciego
  • perdido en un juego de azar
  • las manos manchadas de sangre
  • roban vidas sin pensar.
  • África se desangra...

María Villacañas

domingo, 20 de febrero de 2011

La avenida de los tilos

Este poema pertenece a María Wérnicke, una poetisa bonaerense y está cantado por Luciana. Fue prohibida durante la dictadura argentina, pero ayer volvió a los oídos de mi madre:


La avenida de los tilos

Ayer he caminado más que sola,
ayer he caminado sin vos
y estaba la avenida de los tilos,
tan largamente triste que pensé, que el otoño es igual,
que este color de ese color de caminar sin vos.

Ayer he caminado más que sola,
ayer he caminado sin vos
y estaba la avenida como un río,
de otro país tan pobremente frío,
tan largamente triste que pensé
que el otoño es igual que el desamor.

Ayer he caminado sin vos...
y todo lo que he visto no lo he visto...
apenas he mirado porque tuve...
mucho miedo, aquí en el corazón.

A
yer he caminado más que sola,
ayer he caminado sin vos.
y estaba la avenida de los tilos,
tan largamente triste que pensé, en que país estoy,
si estoy sin vos, en que país, hecho de desamor.



http://www.youtube.com/watch?v=w_kf3xEQ01Y

miércoles, 9 de febrero de 2011

Lloran las mariposas...

Cuando se rompió su paraguas rojo
cada gota de lluvia pesaba.
Hoy ya no vuela a su antojo.
Se le rompió la risa, le duelen las alas.

Cuando se rompió su paraguas rojo
sintió el corazón empapado...
Las palabras encerradas con cerrojo
esperaban en algún lugar olvidado.
Sus heridas abiertas y sus puños cerrados...
ojalá estuvieran así sus ojos.

Lloran las mariposas
cuando su mundo cambia.

Cada gota de lluvia pesaba
sobre la flor bajo la que se resguardaba
y cuando las flores lloran y le pesan las alas
ella se siente frágil, pequeña, olvidada.

Lloran las mariposas
cuando su mundo cambia.

Hoy ya no vuela a su antojo
por los jardines y prados.
Se consume entre gritos silenciosos
que sólo escucha el cielo plateado.

Lloran las mariposas
cuando su mundo cambia.

Se le rompió la risa, le duelen las alas
pero no se va a quedar callada..
aprenderá a gritarle a la noche estrellada,
aprenderá a volar entre las frías espadas
y se sentirá hermosa...
No se va a quedar parada.

Lloran las mariposas
cuando su mundo cambia.

María Villacañas

Memorias de

Triste vida la nuestra ¿no? O quizás no, quizás soy yo que la veo con malos ojos, que no me gusta esta insignificante vida. Y digo insignificante desde mi punto de vista, porque estoy seguro de que nos echarían de menos si no existiéramos. Pero para mi eso no tiene ni la menor relevancia. Es sólo otro dato estúpido que engruesa la larga lista de razones aún más estúpidas que mis compañeros me repiten día tras día mientras les veo morir felices con su propósito cumplido. Un día después de otro parten hacia, a mi escaso juicio, un destino terrible al mismo tiempo que yo me escondo en lo más oscuro de las tinieblas para que no puedan encontrarme. Ellos van animados por el viaje y las ganas de escuchar ese sonido que algún superviviente me ha contado y al que yo tengo tanto miedo. Pero sólo los más “afortunados” lo escucharán, los que no, acabarán sus días tirados en cubos de basura, eso sí, siempre felices, con el deber cumplido…

Nos conocen como Klenex, pañuelos de papel, limpia-mocos… y éste es nuestro mayor éxito, pero yo me niego. Y como dijo alguien alguna vez “Nunca subestimes el poder de la negación”


Delia Paniagua

Suspiros al aire

La tormenta, la noche despierta.

El viento, los árboles acuna.

Las estrellas, al bosque emborrachan

de aroma y poesía desierta.

Versos olvidados a la luna

que los aires frescos deshilachan.

Y una niña en la ventana abierta

admira perpleja en su tribuna

como los silencios al astro tachan.

Puntos suspensivos que terminan

frases que pasan inadvertidas

palabras que no se quieren ver.

Tequieros ocultos que definan

las emociones más atrevidas

que anulan cualquier anochecer.

Mientras, las miradas adivinan

esas intenciones abatidas

que ahora solo hacen doler.

Tormenta insensible que acuchilla

los sueños en las noches en vela

y las fantasías más ansiosas.

Cuando el viento ciega a la chiquilla

y disipa con toda cautela

todas las emociones mimosas,

de entre las estrellas, una chilla

y desvanece la suave tela

de sus locuras más pudorosas


Delia Paniagua

martes, 8 de febrero de 2011

Een sejrien den ctastroficken destditchen

... Porque un viaje Amsterdam- Tilburg en cuatro horas da para mucho....

Comprende, nada es casual
enciéndete tu Wernicke
piérdete entre mil bikes
y encontrarás tu canal.

Sintonízate con la sal
de los suelos congelados
pon una jota en to's lados
y olvida cada vocal.

Entonces verás que trenes
hay muchos, pero en invierno
todos van hacia un infierno
hecho de helados andenes.

No llores, no desesperes
si tu viaje es eterno
un locus de control externo
puede aydarte si quieres.

Sé socialmente extravertido
y preguntando en inglés
también quizá un dutch de Delft
ayude si estas perdido.

Pero lo más importante
no lo olvides, por favor
siempre mira hacia adelante
todo siempre irá peor.

Que te lleve la corriente
que la imaginación vuele
como casi siempre suele
y une tierras con un puente.

Consuélate, pues con suerte
llegarás a casa antes
de que te encuentre la muerte...
o alguno de sus amantes.

J. Martin
María Villacañas.

9 DÍAS

El reloj que ata las horas
siempre nos cuenta poco,
contandonos muy deprisa
días defectuosos:
el diario ritmo aminora
cuando el recuerdo avoco
y el olvido a toda prisa
se hunde en un foso.


J.Martín

LA MUJER DEL COMPARTIMENTO

Estoy cansada, hoy no ha sido un día agotador, pero estoy cansada.

Quizá eso no tiene que ver con el hoy, sino con un ayer que se proyecta cada día hacia la vuelta de la esquina… Creo que a veces me puede el estrés, creo, que ya soy mayorcita, que ya sé de qué va el juego, creo que me debería preocupar por mantener lo poco estable que hay en mí, que tengo un buen trabajo y que no todo el mundo lo tiene hoy día, creo que debería regar las plantas y que hacer la colada… pero sin embargo, me cuesta encontrar una excusa, y aquí estoy, divagando con las piernas encogidas sobre mi asiento, abrazando una tacita de chocolate caliente mientras veo como la tarde se va desvaneciendo poco a poco tras los cristales.

¿Qué demonios me pasa?

Algo me dice que esta será la última vez que cojo un tren sin destino, no puedo pasar toda la vida persiguiendo un instante de tiempo, para el cual, he de perder demasiados; no, no se trata de pereza, es otra cosa, es simplemente que esto no es para mí, estoy harta de escuchar siempre la misma canción, estoy harta de silbar para olvidar… y si río quizá es porque aún no olvido, quizá no silbe lo suficiente…
Me gustaría encenderme un cigarrillo, sentirle levemente entre mis dedos, dar una calada de vez en cuando y hundirme en el asiento y… nada más; y sin embargo aquí estoy, perdiendo la mirada en esa oscuridad en movimiento que va casi tan rápido como mis pensamientos.

Recuerdo la última vez que nos vimos, recuerdo mi pañuelo rojo resbalando por su cuello, sus labios cayendo por el hueco de mi escote alegando tener que limpiar una mancha que se me había caído, recuerdo como le miraba largos minutos en silencio, y él, tan solo levantaba la mirada eventualmente, como con indiferencia, pero al bajarla de nuevo aparecía en su cara esa maldita sonrisa queda, que ahí se quedaba, recuerdo sus preguntas siempre tan extrañas a las que siempre respondía con ambigüedad; quizá ese continuo intento por seducir, siempre inconcluso, es lo que me sedujo a mí, quizá es el intento por vivir lo que con otra edad no hice y ahora con dos dedos y tres arrugas de más en la frente quiero tener, quizá simplemente, es que aún siento su aroma en mi pañuelo y por eso me acuerdo de él… ¡si hubiera puesto la colada otro gallo cantaría!

Habrá que reírse ¿no?

Ante todo habrá que replantearse un nuevo mañana, mientras salvando las distancias, entre el mañana y el hoy, de momento hay un cielo azul oscuro lleno de estrellas que no marcan ninguna dirección; porque montada en este tren, lo cierto, es que las distancias hacia ese nuevo mañana parecen un abismo: un abismo abisal, pues como en las corrientes marinas, perezco montada en una ola que me hace caer una y otra vez… esto no tiene color.

¿Cuándo todo esto dejará de ser una fuga de ideas y se convertirá en planes descritos de forma literal? Espero que pronto, aunque sé que no será hoy… mañana no lo sé.

Quizá debería escribir algo para hacer más ameno el viaje, algo así como: “embarcada hacia la madurez con armas de mujer”, por lo menos suena a nombre de novela, qué gracia. La verdad, me empiezan a pesar los párpados pero me parece un buen comienzo…

Pinto las distancias de azul oscuro,
yo, embarcada hacia la madurez
conservando mis armas de mujer
con la estrella de un mañana seguro,
mientras maldigo a mi pañuelo rojo
busco ideas literales a mares…
la canción mancha mis auriculares
y el destino es un chocolate flojo,
letras inconclusas en el olvido,
pereza por parar el movimiento,
la excusa de actuar por seducir,
es una ola de color desteñido
en cristales de inferencia exentos…
¡el estrés de un aroma! … ¿qué decir?


J.Martín

Historia de un sueño

El cielo se nos venía encima
con su frío, blanco abrazo
más y más cerca en cada trazo
pincelada del artista.

Mantuvimos nuestra vista
bajo los suaves codazos
de un aire de tímidos brazos
que este lugar acaricia.

Tremendo llanto se inicia:
los ángeles rompen los lazos
de su tregua, dando mazos,
sus lágrimas desperdician,
y de novia la ciudad
de impureza sin sonrojos
se engalana a nuestros ojos
sin ropa en la intimidad.

Y cuando sale la luna
a contemplar la ciudad
a esta dama ya la acuna
la mágica Navidad.

Las luces centelleaban
chocolates y cervezas
perdían las sutilezas
y el arte nos inundaba.

Como en un cuento de hadas
la magia se terminaba
y una aventura aguardaba
sin dragones, sin espadas.

Sucedió en un libro abierto
pasándo páginas grises
y las horas sin que avisen
en soñados y despiertos.


J. Martín
María Villacañas

jueves, 27 de enero de 2011

Tres gatos sin tejado

Los tres gatos sin tejado
bajo un farol apagado

con su suerte inoportuna
están buscando la luna
pero su buena fortuna
a oscuras les ha dejado


Tres gatos están sin uñas
de una raza casi extinta:
sus ojos llenos de tinta
con la prosa se enfurruñan
maullando versos acuñan
certeras flechas de un arco,
sus sueños no van en barco
sino en un papel que suda
y cuando el barco se muda
los tres beben de su charco.

Los tres gatos sin tejado
bajo un farol apagado

dejan de lado su block
y el la espiral de un reloj
son locos que hacen un blog
subiendo versos maullados.

Alzando su vista al cielo
comparten versos y sueños;
de sus palabras son dueños.
Con ellas rompen el hielo
alzando juntos el vuelo
en los charcos y lagunas,
pues ellos no tienen tejado
ni siquiera un banco ajado.
La fría acera es su cuna.

Los tres gatos sin tejado
bajo un farol apagado.

No les asusta la lluvia
ni sus mirada enturbia
hacia un cielo que diluvia
en charco reflejado.

De la lluvia caerán
gotas viajeras de versos
que llenarán los anversos
de cuadernos de diván.
Y en ellas albergarán
su lírico elemental.
Los tres gatos de postal
maullando a un soplo de viento
un mágico encantamiento
que parece casual.

Los tres gatos sin tejado
bajo un farol apagado.

Teñirán con su razón
versos de enajenación
salidos del corazón
en su camino cruzado.



J.Luis Martín

María Villacañas

Delia Paniagua