Aquí me encuentro, de nuevo, ante un folio en blanco. Veo derramar tinta sobre él, palabras que toman forma pero no contenido. Qué difícil es decir adiós.
Surcas los mares rumbo al futuro
y vuelves la cara, mirando atrás
futuro incierto, acertijo oscuro...
solo una lágrima, nada más.
Tras de ti, unas cuantas hojas arrugadas
palabras, frases, te quieros y dudas
el 27, patones, sonrisas mudas...
¿fue casualidad?
Perdona mis enredos
yo siempre escribí así
tú, seguro me comprendes
¿quizá lo aprendí de ti?
No lloramos tu partida
algo queda aquí de ti,
yo tengo algunas palabras...
te quedaste junto a mi.
Por eso no es una despedida,
es solo una carta más
solo una de esas espinas
que a veces te hacen llorar.
Y hoy te digo hasta pronto
sin poner punto final
solo puntos suspensivos
que, contigo, marcharán...
María Villacañas Blázquez
No hay comentarios:
Publicar un comentario