lunes, 19 de noviembre de 2012

La oración sin predicado

Virgen de los malditos
bien dice por la calle
cada cual tus milagros,
salva a tus angelitos
antes de que desmayen
con vicios de consagro
en tus renglones torcidos,
reina de los olvidos.

Virgen de los malditos
folla a los desamados
pues fiel guardan tu fe,
y quedan calentitos
cuando acorralados
te rezan, otra vez
herejes convertidos,
reina de los perdidos.

Virgen de los malditos
tú que eres tan puta
danos tu intercesión,
faltan contactos, cito
todo aquel que disfruta
o sufre sin razón,
a todo malnacido,
reina de los caídos.

Virgen de los malditos
quítate el corsé y medias
tintas, mójate, tú
no estás si necesito
lo que nadie remedia,
tírate a belcebú
tú que le has conocido,
reina de lo prohibido.

Virgen de los malditos
tus bragas son bandera
de quien no halla esperanza
en imperdonables ritos,
de quien se desespera
y la razón no alcanza;
himno del malherido,
reina de los frungidos.

Virgen de los malditos
vente y mete mano
tú que puedes y sueles
dar en el cielo el grito,
que no quedan ya hermanos
y aquí a podrido huele:

reina sin reino y sin marido
vela por tus desconocidos.

J.Martin

jueves, 30 de agosto de 2012

Puntos suspensivos

Aquí me encuentro, de nuevo, ante un folio en blanco. Veo derramar tinta sobre él, palabras que toman forma pero no contenido. Qué difícil es decir adiós.

Surcas los mares rumbo al futuro
y vuelves la cara, mirando atrás
futuro incierto, acertijo oscuro...
solo una lágrima, nada más.

Tras de ti, unas cuantas hojas arrugadas
palabras, frases, te quieros y dudas
el 27, patones, sonrisas mudas...
¿fue casualidad?

Perdona mis enredos
yo siempre escribí así
tú, seguro me comprendes
¿quizá lo aprendí de ti?

No lloramos tu partida
algo queda aquí de ti,
yo tengo algunas palabras...
te quedaste junto a  mi.

Por eso no es una despedida,
es solo una carta más
solo una de esas espinas
que a veces te hacen llorar.

Y hoy te digo hasta pronto
sin poner punto final
solo puntos suspensivos
que, contigo, marcharán...


María Villacañas Blázquez

jueves, 19 de abril de 2012

Manchas

Coger un boli y empezar a escribir. Ver cómo las letras manchan la hoja en blanco. No hay nada qué decir, como la canción de Fito, pero no puedo parar. tiempo hacía que no veía esto, simplemente letras, en mi caso negras, pero pueden ser de cualquier color. A veces son azules, otras rosas y muchas más son del color de la mina de mi lápiz, quiero tener la posibilidad de borrar si me equivoco. No sé por qué escribo hoy. Quizás tenga demasiados pensamientos en la cabeza y no tengo ganas de contarlos. Quizás solamente tenía ganas de ver el papel en blanco manchado de tinta. Igual que el test de Rorschach, lo mio tampoco tiene sentido. Y sí, ofenderos todos los que apoyáis ese test porque estoy cansada de ser diplomática. A la gente que quiere paz, que quiere razonalizar las cosas y no dejarse llevar por sus emociones, no nos va bie. No quiero ser más humilde, quiero gritar a la gente y quiero ser líder reconocida, pero no lo seré jamás porque estas palabras quedas escritas como una simple mancha. Además, sabemos que las palabras se las lleva el viento y hoy hay mucho de eso

Delia Paniagua-Cidade